LEYENDA DE LA IGLESIA VIEJA

Dice la leyenda que un día la gente de Santa Eulària saliendo de la Iglesia después de escuchar misa, oyeron un trueno y comprobaron que la Iglesia Vieja acababa de derrumbarse y que las paredes, junto con la campana, habían caído por el precipicio al mar.
Este suceso fue interpretado como un milagro y como sucedió el primer domingo de mayo, a partir de ese momento, todos los años se empezó a celebrar esta festividad. Cuenta también la leyenda que en noches de tempestad, los barcos que pasaban cerca del lugar podían oír las campanas que desde el fondo del mar les avisaban de la proximidad de la costa y del peligro que corrían.
Todos los primeros domingos de mayo personas de todos los rincones de la isla vestían de gala sus carros e ‘iban a mayo’ para celebrar esta fiesta